Diseño De Producto

La herramienta más rara de Leatherman es extrañamente brillante

La marca de multitools presentó un lanzamiento que desafía las convenciones del diseño industrial. Lejos de los gadgets cargados de funciones, esta nueva pieza prioriza la simplicidad y la usabilidad en escenarios específicos.

Publicado el 29 de julio de 2026, 15:15 hs

Leatherman acaba de lanzar lo que muchos están llamando su herramienta más extraña hasta la fecha. Y aunque a primera vista parezca un capricho de diseño, detrás hay una lógica de producto que resulta sorprendentemente acertada.

La marca estadounidense, conocida por comprimir docenas de implementos en volúmenes mínimos, esta vez eligió un camino distinto: menos es más, pero con una curva de aprendizaje casi nula. El nuevo multitool parece haber nacido de observar cómo la gente realmente usa estas herramientas en el mundo real, no en catálogos de marketing.

En lugar de sumar más blades, drivers y gadgets que rara vez se utilizan, el equipo de diseño se concentró en resolver un puñado de tareas comunes con formas que se sienten naturales en la mano. El resultado es un objeto que, aunque luce raro comparado con la línea tradicional de Leatherman, resuelve problemas concretos de manera más eficiente que muchos de sus hermanos más cargados.

Esta decisión habla de una madurez interesante en el diseño industrial de herramientas. Durante décadas, la carrera parecía ser agregar más funciones. Ahora, Leatherman parece estar preguntándose qué ocurre cuando uno elimina todo lo accesorio y se queda solo con lo esencial, pero rediseñado desde cero.

El objeto en cuestión mantiene la robustez y la calidad de materiales que la marca ha cultivado durante más de 40 años, pero su silueta rompe con la estética militar-táctica que dominó buena parte de su catálogo. En su lugar aparece una forma orgánica, casi escultural, que prioriza la ergonomía por sobre la tradición.

Desde el punto de vista de la cultura material, este lanzamiento es sintomático de un cambio más amplio. Los usuarios cada vez demandan menos “suiza navaja del siglo XXI” y más herramientas honestas que hagan pocas cosas pero las hagan excepcionalmente bien. Es el mismo espíritu que se ve en ciertos cuchillos de cocina japoneses o en herramientas de jardinería escandinavas: especialización sin complejidad.

Por supuesto, no es un producto para todo el mundo. Quienes buscan un multitool para tener “de todo un poco” en la mochila probablemente sigan prefiriendo los modelos clásicos de la marca. Pero para quienes tienen tareas repetitivas específicas –ya sea en taller, en campo o incluso en usos urbanos– esta nueva aproximación puede resultar liberadora.

El movimiento también invita a reflexionar sobre la obsolescencia programada en herramientas. Un objeto que hace pocas cosas pero las hace duraderas y reparables termina siendo, a largo plazo, más sustentable que uno lleno de mecanismos que fallan por separado. Aunque Leatherman no lo publicita de esa manera, el diseño mismo sugiere una mayor longevidad.

En los últimos años hemos visto cómo varias marcas de herramientas tradicionales comienzan a repensar su relación con el usuario final. No se trata solo de vender más funciones, sino de vender mejor experiencia de uso. En ese sentido, esta “herramienta rara” de Leatherman puede ser el comienzo de una tendencia más interesante que la simple carrera por agregar más bits y blades.

Al final del día, lo genial de este lanzamiento no está en cuántas herramientas contiene, sino en cuánto entendimiento del uso real hay detrás de su forma. Y eso, en el mundo saturado de gadgets, es cada vez más raro de encontrar.

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